Cuando estás aprendiendo a ser asesora de imagen y una personal shopper decente; lo mejor que te puede pasar es que tu amiga te diga que hay un concurso para hacer estilismos y que te tienes que apuntar. Y sin pensarlo dos veces, tu amiga y en este caso una servidora, se apuntaron.
Hoy que reclamamos la igualdad quizá deberíamos pensar que colgar un cuadro, comprar en superficies de bricolaje , desbrozar el jardín , montar un mueble o ponerle presión a las ruedas del coche no tiene porqué ser “cosa de hombres “.
Ambos son dos estilos totalmente distintos pero muy parecidos que ya pegaron fuerte el año pasado pero que esta primavera-verano van a romper totalmente. ¿Por qué? Pues porque son cómodos, prácticos y fáciles de llevar y combinar. El “todo vale” está servido.